El Ministerio de Educación junto con el CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad) ya han decidido por todos. En un plazo de 10 años, la Educación Especial deberá integrarse en los planes de Educación Ordinaria y desaparecerá tal y como la conocemos.

Detrás de esta decisión está la interpretación de Educación y CERMI del artículo 24 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Una convención que trata de evitar cualquier discriminación o exclusión contra las personas con discapacidad y bajo la cual se ha establecido integrar la Educación Espacial en los planes ordinarios del sistema Educativo. 

Esta decisión “unilateral” ha chocado con la opinión de familias, centros, profesorado y especialistas que se han movilizado contra esta medida bajo el lema “Educación Especial sí, Inclusión también”.

Hoy en día hay 37.000 alumnos escolarizados en Centros de Educación especial que, según sus familias, no se sienten discriminados ni excluidos, sino reconocidos y agradecidos por la labor que prestan en ellos su profesorado y sus especialistas. La mayoría de sus familias forman parte de esta movilización contraria a la medida del actual gobierno.